Versos del Abandonado

Tan absurdo mi mundo sin ella como aquel moribundo deseo de no existir. ¿Como pretende que viva con media alma rota? Se ha llevado con ella toda mi calma, dejando este caos sofocante tras sus pasos.

1

¿Como podría no recordar noches dulces de néctares azucarados y, plasmados en nuestros rostros, el sentir de cien orgasmos y una muerte? En cada uno de tus dedos te llevas parte de mi espíritu y, como vampira lasciva, consumes con voraz gula; la lujuria de mi pecho, dejando marcas de desvelo en mi espalda aun rasgada.

Dime ¿Así, como te olvido? en un hilo mi esperanza y en tus manos mis latidos. Luego de subirme a la gloria de tus piernas olor a delirio. Delicias de un caribe no encontrado y de vírgenes archipiélagos de lunares a la deriva.

4¿Dónde encontraré la fórmula para no pensar en ti? ¿Acaso existe un brebaje capaz de limpiar los momentos más hermosos que vivimos? Los días de lluvia donde las gotas se detenían un milímetro antes de caer para poder ver, justo antes de morir; lo apasionado de nuestros besos. O los días de sol, donde rompíamos la incomodidad de un verano abrasador con abrazos furtivos llenos de magia.

2Te vas después de sellarme. Después de dejar en mi una marca de saliva y sudor. Luego de ponerme en una jaula de gemidos con mi nombre. Ahora que mi sangre fluye más rápido al escucharte hablar.

Decidiste irte ahora, pero solo tu cuerpo camina rumbo a otro lugar, ya que, tu mente, tu alma y tu espíritu, hace meses que me dejaron solo.