Lista de Deseos.

A ver, quien; en su vida, no tiene algún sueño, una meta o un objetivo que quiere cumplir.

mujer-manos-lunaAlguna fantasía que piensa que quizás no vaya a realizarse nunca o un deseo por el cual se motiva a levantarse cada día. Eso que te hace soñar o que de pensarlo te desvelas.

Las personas tienen muchos sueños, al menos los soñadores, pero son demasiados y saben que no todos podrán cumplirlos y mucho menos los que rompen con la realidad.

Yo, les describo mi lista de deseos, los que pueden cumplirse, los que nunca se cumplirán y hasta los que ni siquiera son posibles:

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  1. ESCRIBIR UN LIBRO: Quizás algo “Cliché” pero entiendo que cada persona ve la realidad a su manera, por eso no hay libros iguales. Me gustaría juntar varias de mis pasiones en unas cuantas páginas.
  2. HACER EL AMOR EN GRAVEDAD CERO: Abre tu mente, luego abre las piernas y gi(me)ra. Sería una experiencia sin igual ver una fémina flotar mientras coge.MA1913
  3. DAR UN BESO EN PARÍS: Bajo las luces mágicas de una ciudad etiquetada como la más romántica del mundo con alguien que tenga el mismo deseo de besarme. Una llovizna suave sobre el rostro y nuestros corazones al ritmo del deseo.
  4. ANDAR EN BICICLETA EN UN LUGAR APARTADO DE LA CIVILIZACIÓN: Una vereda natural, en la falda de una montaña, en los bordes de una península.
  5. ESCRIBIR POEMAS ENCIMA DE LA LUNA: Me pregunto si estando allí escribiría más poemas para nuestro hermoso planeta.
  6. HACER UNA FIESTA CON TODAS, ABSOLUTAMENTE TODAS LAS PERSONAS QUE CONOZCO: Quizás en un estadio de futbol o algo parecido. (Hay excepciones)
  7. FOTOGRAFIAR EL MUNDO: Cada espacio, cada momento, cada rostro… sonrisas, atardeceres, amaneceres. Tu corriendo en un campo verde en un lugar desconocido.Sonar-con-besar-a-un-desconocido
  8. CONOCER A UNA PERSONA DE CADA PAÍS: Conocer sus costumbres, su comida, su forma de ver la vida.
  9. ACTUAR EN UNA OBRA DE BROADWAY: Al lado de Al Pacino, Jack Nicholson y Meryl Streep ♥
  10. VIVIR DE MIS PASIONES: Poder hacer lo que me guste y que me pagaran por eso creo que es uno de los mayores deseos de todo el mundo, unos lo logran y otros seguimos soñando.41417-soar-animales
  11. HACER CAMPING CON MIS AMISTADES CERCANAS: A cielo abierto, una fogata (Quizás desnudos), pero en total confianza. Disfrutar del viento, de la compañía y la naturaleza.
  12. SALTAR EN PARACAÍDAS, BONGIE Y/O PARAPENTE: El hombre y sus sueños de volar, esa adrenalina es algo que deseo sentir.
  13. FOLLAR AL AIRE LIBRE: Un muelle vacío, velas, música, el sonido del mar, tú… y yo.gemelos-830x553
  14. TENER MELLIZOS O GEMELOS: Un niño y una niña, debo tener suerte y puntería pero quien sabe.
  15. TERMINAR MIS DÍAS EN TRANQUILIDAD, PERO NO SOLO: Siendo parte de mis miedos la soledad espero ganarme el querer de mi descendencia tanto como para que me visiten periódicamente, no seré un viejo cascarrabias, quizás tenga alzhéimer y puedan reírse de mí, seré el abuelo divertido que contara chistes rojos que viví con la abuela.

Que será de aquellos que no sueñan, que no tienen fantasías…que no luchan por nada ni por nadie.

El día que esto me pase a mí podría morir ipso facto, ya no habría razones, ni motivaciones para respirar, seriamos igual que animales salvajes, vivir para sobrevivir y mantener una existencia vacía y sin sentido.

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Objetivo En La Mira

Salimos casi a la misma hora de todos los días y con la misma prisa inexistente de siempre.

Esa tarde nublada de un otoño caribeño, me tomaba del brazo tratando de buscar un poquito de calor para ahuyentar la brisa fresca que, plácidamente, golpeaba su cuerpo.

  • Esto te conviene. Dijo, con su mirada picara.
  • No me molesta, hoy el clima está a mi favor. Sonreí, lo que la hizo sonreír también.

Su sonrisa es algo casi imposible de describir, sin embargo, inspira tantas cosas que parece algo paradójico. Una sonrisa fuerte, de esas que salen repentinamente y estiran los cachetes hasta convertirlos en una redonda masa tierna que puedes morder.

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Caminamos despacio todo el transcurso, hablando de todo un poco. Aquella conversación se tornó más interesante cuando menciono que había soñado conmigo.

  • Wow, y que soñaste. Dije con el corazón palpitando un tanto más rápido que de costumbre y tratando de actuar como que no me había sorprendido.
  • Nada malo. Dijo, y puso aquella mirada que roba de mí la paz y atormenta mis deseos. – Soñé que te tumbe en un mueble y que íbamos a hacer el amor.

Su mirada, que normalmente me inducía a querer perderme en sus pupilas, era tan apacible como nubes blancas y calaba tan hondo que podías sentir que te tocaba al poner sus ojos en ti, como si te tocara el pecho, te rozara el alma y soplaba débilmente tu espíritu. Utopia.

No paraba de mirarme entre tiempos. Yo estaba haciendo un gran esfuerzo para no besarla en medio de la calle. Necesitaba aparentar que tenía aquel control de mí mismo, ese que ya había perdido.

Como siempre mi mente me llevo a aquella escena y se reprodujo una y otra vez en mi cabeza, dándome en cada una diferentes posibilidades de lo que quizás paso en aquel sueño: Besos, caricias, posiciones.

  • Pareciera que lo haces adrede, sabes que tan creativo soy y me dices eso.
  • Si, lo sé, pero mi sueño no paso de ahí, solo te tumbe en el mueble y término. Dijo esto como si supiera lo que pasaría al decírmelo.
  • ¿Y por qué no dijiste antes que termino ahí? Ya en mi cabeza te he follado en varias posiciones. Dije un tanto espontaneo.
  • ¿Qué posiciones? Quiero saber. Pregunto descaradamente y con el rostro pícaro que como magneto me atrae.
  • ¿Para qué quieres saber? Ya no importa. Le seguí el juego y cambie la bolsa que llevada de mi mano izquierda a la derecha.
  • ¿Quizás esa en la que pondrías mis piernas hacia arriba y abiertas?

La mire directo a los ojos, estaban llenos de una malicia angelical. No puedo negar que de solo imaginarla desnuda me excite y, tratando de ocultar lo que podía delatarme, puse la bolsa al nivel de mi entre pierna.

  • Mira, podría ser en ese sofá. Señalo aquel segundo piso en un edificio cercano, el mismo que en caminatas anteriores había señalado como “Perfecto” para tener una noche de sexo salvaje.
  • ¿No deberías hacer eso?

armas-de-mujer-3Sonrió y pregunto por qué, aun sabiendo la respuesta; le gustaba escucharla de mi boca.

Trate de no mirarla a los ojos, ni a los labios, ni a las caderas…solo trate de no mirarla; pero falle y sin darme cuenta ya mis labios estaban sobre su sonrisa.

Sus labios tenían la forma de mis besos aun cuando son más grandes que los míos; aun siendo tan suaves, tan dulces…

En un segundo de eternidad y, aun sonriendo, se alejó de mi rostro dándome a entender que ese era su objetivo; destruir mi calma.

Esa noche aprendí dos cosas: Que esta mujer sabe cómo usar sus armas y más importante aún, sabe que estoy dispuesto a morir si ella decidiera convertirme en su objetivo.

Sonreír de Nuevo

Sentado en aquella roca, mirando más allá del horizonte, donde una brisa fríamente mágica tocaba mi rostro.

Delante un precipicio hermoso terminado en praderas ante la falda de una cordillera y detrás, el camino a casa cruzando el otoño más colorido.

Y es donde te vi en mis sueños muchas veces.

En medio del precipicio, levitando cual fantasma aparecías desnuda ante mí, aunque no a mi alcance.

Me levantaba y trataba de estirar mis brazos para tocarte; decía tu nombre a voces para despertarte, pero no lograba mis intentos.

En un momento abriste los ojos y te posaste en el aire frente a mí, con un esplendor en tu cuerpo; un cuerpo de piernas hermosas y robustas, caderas anchas y cintura deseable.

Un cuerpo con senos afrodisíacos, con rostro exótico y ojos deslumbrantes.

Salía del canon de belleza implantado por la realidad, era mi sueño y aunque no era real el lugar donde nos encontrábamos ni la situación que vivíamos, tu cuerpo si lo era.

Te acercaste a mí así como cuando los dioses aparecían ante los débiles humanos, haciendo temblar mis piernas e imaginar tantas cosas bellas.

Tocaste tu cálida frente con la mía y mirándonos sonreímos y un vínculo hermoso se forjo entre nuestras almas.

precipicio

Prometimos querernos para siempre solo con una mirada.

Prometimos amarnos de la manera más extraña.

Algún día faltaré al encuentro, pero no dejare de quererte, algún día me quedaré sentado en la roca esperándote pero sé que no dejaras de amarme.

Y que es aquel sueño sino una metáfora de nuestra realidad.

He de dormir esperando aquel viaje que me lleva a ti en algunas de mis noches y despertaré con la esperanza de poder tocar mi frente con la tuya y sonreír de nuevo.