La Misma Luna

“Con la misma mirada con la que tuve la suerte de conocerla, me esperaba”

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Su rostro mas bello que nunca y con una sonrisa de sorpresa me recibió, con un abrazo que extrañaba.

Era ella, la luna, mi luna…no mia por que me pertenece, sino todo lo contrario. Ella se había quedado con muchas partes de mi: Algo de mis energías, parte de mis pensamientos y unos trozos de mi alma se habían esparcido por la faz de su superficie.

Su cara de niña, su luz reluciente y su voz de viento suave, trajo a mi mente hermosos recuerdos.

Desde su cielo me hablo de sus tristezas, desde mi tierra le hable de mis temores…la luna y el lobo hablaron por horas como si fuera la primera vez, como si no hubiese habido tantas noches nubladas que los separaron.

Ella menciono sus conquistas y el susurro sus derrotas, entonces el lobo la vio tan cerca que intento acercarse e intentar tocarla…pero como todo, eso tampoco había cambiado, al final ella seguía estando en su cielo y el lobo condenado a la tierra.

Era la misma luna, hermosa, tan distante y tan cercana; cuidando sus heridas y las heridas que un lobo lunático pudiese causar, el lobo que había tratado de alcanzarla otras veces en noches equivocadas. Pero esta vez; aunque la noche era perfecta y su luz era mas brillante, aun cuando el lobo la miraba con ternura y guardaba sus garras para rozar con suavidad sus energías; la luna dijo no.

Entonces el lobo comprendió que siempre la iba a sentir cerca pero, quizás, nunca podrá alcanzarla.

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Después del Tono

Un vino tinto, dos copas y con poca ropa. Así me esperaría esta vez.
Que combinación tan perfecta.

 

Un vino tinto, dos copas y con poca ropa. Así me esperaría esta vez.

Que combinación tan perfecta.

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El sol caía lentamente en el horizonte, podía verlo desde donde estaba; una monocromática y aburrida oficina. Sillas, mesas y escritorios no deberían ser más importantes que esta noche.

Tres llamadas sin respuesta, dos mensajes de voz en mi bandeja y una mujer esperando en un departamento, con labios carmesí y lujuria bien afilada.

Pude imaginar su rostro al contestar mi llamada. Ya era tarde, la luna compartía su luz en las calles mojadas por la llovizna.

Con una voz apacible, a pesar de estar esperando, preguntó por mi llegada, pero no fue la respuesta que esperaba. Mi negativa por razones de negocios no la saciaba. No era de su incumbencia mi trabajo, ni mis negocios, mucho menos mis jefes; a ella solo le importaba mi compañía, mi cuerpo y mi sexo.

Aun así no discutió, no se exaltó, ni siquiera subía la voz…solo colgó tras decir: Descuida.

Quede escuchando el tono de la línea unos segundos antes de mirar mi celular y reaccionar; darme cuenta de que había desperdiciado la noche, la lluvia y la luna; junto con el vino, las copas y su ausencia de ropas.

Y ahí estaba, sentada, tan borracha como tranquila.

Mirando la luna por la ventana y pensando en ella misma.

Era la segunda vez que la dejaba esperando y sabía que era la última vez que me esperaría.

Dejo la Copa en el piso y abrió su agenda rayando con premura sus hojas…ahora tenía tiempo libre pero no era para malgastarlo conmigo.

 

Hermosa Luna

de mis pasiones hermosa luna

La luna estaba hermosa en esa fría y oscura noche.

En noches así es cuando más te extrañaba y pensaba en ti. De repente sentí que me tocabas el alma y percibí que estabas conmigo en el cuarto, mirando por la gran ventana del segundo piso la hermosa luna que estaba en el cielo.

Me senté al lado tuyo, en la cama, pensé que me mirabas, sentí que tomabas mi mano, imagine tu cara tan hermosa.

Con una sonrisa en la cara me acosté junto a ti, dejando el frasco de pastillas vació en medio de nosotros, estaba cansado y somnoliento y cuando sentí que me iba a dormir, vi el reflejo de tu rostro frente a mí, y no me equivocaba, estabas sonriéndome, estabas allí, acompañándome, ya no te extrañaba y deje de pensar en ti, te tome de la mano y saliendo por la ventana deje mi cuerpo en mi cama.

Gracias a dios que no olvide cerrar la ventana por dentro antes de salir.

La luna estaba más cerca de nosotros esa noche…