Intimas Amigas

IMG-20140501-WA0019

No recuerdo un solo día en el que me haya dejado sola en mis momentos de soledad.

Siempre había estado en las peores, más que en las mejores, pues, no vivimos tan cerca como para visitarme constantemente, sin embargo aquí está, otro día fatal en que me arrulla y me frota el pelo para que deje de llorar por las estupideces que me hacen las personas que deberían amarme.

-¿Por qué ya no me quiere igual? Soy sincera con él, trato de ser bueno esposa, soy una buena madre y nunca le he faltado…será que no le gusto.

-Es un idiota y eso es todo querida. Un hombre que no vea la belleza que llevas dentro no merece ser parte de tu vida, y menos si es feo. _Dijo, haciéndome reír en mi penuria, como siempre.

Tocó mi barbilla con su dedo índice y levantó mi rostro húmedo de lágrimas de dolor, ira y desesperanza.

-No me siento amada hace tiempo ya, Carla.

-Si es así, entonces no me consideras parte de tu vida, yo te amo amiga y nunca dejare de hacerlo.

En sus ojos había tal verdad, una sinceridad enorme que ya hacía tiempo no veía en Carlos, en nadie. Me miro con amor y me abrazo con una sonrisa tierna, tanto como sus brazos en mi primera desilusión adolescente.

Quise corresponder a su cariño, al amor que me tenía. La mire y me acerque tanto a su rostro que nuestras narices se tocaron, su mano como de manera automática toco mi cuello y el calor de sus manos quemaba sin hacerme daño.

Su sonrisa, tan hermosa y su aliento al respirar me erizaron la piel…y toque mis labios con los suyos.

Si, la bese…así sin fuerzas, desgastada por el llanto que derrame por alguien que había olvidado que era mujer, que me hacían falta detalles, que no me amaba hacia tanto tiempo.

Un beso inmóvil, suave, se podía palpar en el aire el cariño y la verdad de los labios que se juntaron en aquel momento, creando un mundo desconocido.

Se despegaron nuestros labios sin el ánimo de hacerlo, solo por la curiosidad de vernos y tratar de adivinar que pensamos.

Aún tenía los ojos cerrados cuando realicé mi segundo ataque y como aspas chocamos entre carne y fluidos por unos minutos.

Me recosté en sus hombros y mientras besaba mi piel recordé como me consolaba cuando mi primer novio me trato como estúpida.

Me recostó de la almohada húmeda que tenía en sus piernas y se posó sobre mi…al parecer vio cuando mis labios temblaron de nervios. Yo aún no sabía lo que estaba pasando.

Sonrió y casi al instante mordió mis labios, quito mi blusa y se dirigió a mis pechos.

Sabía que me conocía, compartíamos toda nuestra vida y cada detalle, pero no sabía que tanto podía conocer mi cuerpo…

Sus manos me estremecieron solo con un toque en el lugar ideal con la presión específica; mi cuello, mis pechos, mis piernas estaban a su merced.

Había olvidado como se siente el éxtasis de que alguien que te ama te toque con devoción y Carla lo estaba haciendo como nadie.

Sus labios en mi abdomen contraían mis músculos y mis manos luchaban entre el sigue y el detente mientras empujaban su cuerpo hasta el templo de mi ser.

Aquella, mi amiga íntima, se refugió en mi intimidad y bebió del mana de mi sexo.

Un calor friolento subió desde mis piernas hasta mi cabeza con el simple roce de su respiración en mi nido y como relámpago bajó a mis caderas al frote de sus labios.

Sus manos agarraron fuerte las mías como previendo un huracán, pero fue un tornado el que sentí cuando se inspiró a devorarme.

Apreté tan fuerte que mis uñas la hirieron creo…un éxtasis de placeres junto con el ardor de lo prohibido carcomió mi conciencia y fue cuando mis piernas abrazaron su cuerpo como cinturones ardientes.

No escuchaba más que mis gemidos y algunas neuronas sentí que explotaron de un momento a otro varias veces, cada molécula de mi cuerpo se quedaba sin fuerzas y un grito ahogado me dejaba jadeante,  perdí la visión por segundos mientras contemplé mentalmente un paraíso…

Volví en mí y aún sentía el dulce sabor del clímax, Carla estaba a mi lado, observándome, mientras regresaba del viaje al país de las maravillas.

La mire sonriente.

Y ella respondió coqueta con un ademan muy particular.

Entre mi respiración turbada y agitada solo pude decir:

-Creo que debo llamar a mi abogado.

Reí.

Me beso.

Aquella lejana amiga

aquellalejanaamigademispasionesEn aquel helado lugar late un corazón que derrite témpanos de distancia. Una mujer de ojos de miel, mirada sincera y con bondad y pureza en su interior, es aquella a quien leo en mi pantalla, a quien escribiendo conocí y escribiendo estoy conociendo.

Aquella poetisa abstracta, de español entendible, pero no perfecto. Esa chica que se hace amiga de tu confianza y hermana de tu respeto…aquella que es diferente porque piensa en cosas que si le importan y no se deja llevar por los cánones sociales.

Aquella bella mujer, loca y excelente amiga…quien pertenece a mi club de mujeres admirables le dedico estos versos inmortales para que quede en su memoria que de su existencia guardo una parte…y de su recuerdo tendré impregnantes huellas.

Mi amiga

demispasionesmiamigaTu eres…ummm, para mi eres…, esta difícil, bueno comenzare con tu sonrisa que tanto me gusta, sonrisa traviesa, dulce y fresca, que encanta al primero que de pronto la vea, tu carita de niñita tierna, que de pronto cambia a mujer segura y seria, tiene la capacidad de transmitir lo necesario para entenderte con una de tus miradas, que envuelven, que atan, que no dejan que a quien mires se vaya, eres amiga, loca, fresca, atrevida y gracias a dios le doy por hacerte parte de mi vida.

Ojitos bellos

 

demispasionesojitosbellos

Brillo, desde la cornea hasta el iris, ver tu foto en camara lenta, para no perderme de los detalles.

Las razones para hacerlo sobran, admiracion siento por esta persona.

Me encantaria conocerla, no por su cuerpo, aquella perfecta silueta que engatuza los sentidos.

No por su boca, que hace destilar los deseos de violacion oral de cualquier hombre, si no, por lo que es, una mujer interesante, vibrante y fuerte que completa con su intelecto las virtudes fisicas recibidas por la vida.