Vestido Rojo

de mis pasiones vestido rojo

De pie en la acera de aquel lugar de clase media, esperando a alguien que, al ver, me daría una sorpresa; su mirada y su sonrisa traviesa, su caminar o su presencia tan inquieta.

La noche negra que posada estaba, en donde volteó la luna mientras llegaba, aquella mujer cruzando la calle, con ese vestido rojo tan elegante.

Me miro, y suspire tan hondo como largo había sido el tiempo sin verla, y mi piel se erizó como piel de gallina, me dijo “Hola” y sin más palabras, se subió en el taxi que nos esperaba.

Elegimos el lugar de cenar en el camino, pero no dejaba de mirar su sexy y lindo vestido, dejaba ver su piel por algunas aberturas, que a mi vista se duplicaba en hermosura.

Sin importar el humo ni la contaminación, la ciudad no quitaba su dulce olor, dulce aroma que con placer respiraba, la fragancia a cielo que de su cuerpo emanaba.

Vi sus labios que resaltaban con el vestido, y me dieron ganas de pedirle un beso, pero no lo hice pues muy bien sabia, que esa noche junto a mí dormiría.

Fuimos a cenar, habló toda la noche, y yo entretenido solo la escuchaba a ella entre ese mar de voces, su lindo vestido resaltaba aquel lugar, por el color escarlata parecido al sangrar.

Se reía, me hizo reír, y esperamos muy tarde para poder salir, hacia un lugar que solo tendría, un baño, un mueble y una cama vacía.

La cama la llene con su cuerpo mientras entre besos, quitaba el hermoso vestido que su piel cubría, tratando de no romper en pedazos, aquella bella pieza que cubría su regazo.

En el mueble descansamos luego de hacer el amor, donde respiramos y nos besamos con furor, y allí mismo pensé comenzar la faena, de darle placer hasta que mi cuerpo muriera.

Acostado junto a ella, viendo sus labios carmesíes, decidí besarle antes de sueño morir, con aquel vestido rojo soñé aquella noche, mientras su cuerpo abrazo mi alma hasta el derroche.

Mujer

de mis pasiones mujer

Mujer fuerte, delicada; audaz, ingenua; romántica, cariñosa; fría, caliente… tibia, un grupo de características contrastantes que solo los dioses comprenden.
Mujer bonita, mujer sensual, sexy, provocadora; capaz de aguantar el deseo más fuerte solo para poder mortificarnos.
Tentadora, inocente… no; ella sabe lo que hace y lo hace porque quiere y, si sabe lo que quiere, mejor.
Sabe hasta dónde llegar y cuando detenerse, también se dejan llevar por sus instintos en los momentos menos indicados.
Atrevida, fresca. ¡Me encantas!
Eres mujer, te admiro. Encuentra el valor que tienes; cuídalo. Cuida de tus sentimientos, tu cuerpo; tu mente y tu ser valen más que cualquier cosa material.

A un par de rieles.

de mis pasiones a un par de rieles

Ya era tarde. Iba corriendo.

Aquel tren hacia el centro pudo haberme dejado.

Me detuve en el andén, miré apresurado hacia ambos lados, aun sabiendo que mi tren venía desde la izquierda.

Me tranquilicé y miré al frente y un accidente visual ocurrió entre su mirada y la mía.

Me petrifique, trate de sonreír para no quedar como bobo, pero su sonrisa me dijo que ya lo había hecho.

Me sonroje, se sonrojó, entonces al saber que hubo un chispazo la confianza despertó en mí.

Nunca la había visto, aunque este es mi trayecto diario, estaba a un par de rieles de mí.

Le sonreí, y como eco, lo hizo también, Escuché un tren, no sabía de que lado hasta que su cara aparecía y desaparecía a través de las ventanas de los vagones que pasaban delante de ti.

Vi que entró al vagón, se acercó al cristal y me miró como si hubiese querido conocerme…y así acabo una historia que nunca empezó, hasta que la vida nos ponga en el mismo andén algún día.