Música Bendita

de mis pasiones musica bendita

La mitad de mi vida detrás de una partitura y delante de los más agudos, suaves, coloridos y majestuosos sonidos.

Un deleite indescriptible en cada serie de notas, un placer memorable en cada clave escuchada.

El sonido ha sido mi mejor amante, este viejo maestro siempre se acompaño de su amiga la música, tenía el poder de hacer con ella que el espíritu de muchos se alzara a lo sublime y llorara al oír sus lamentos.

Cada día escucho menos, porque envejecemos y nos desgastamos con el tiempo, porque simplemente la vida es así, aunque a veces le reprocho el porqué privarme de este regalo tan maravilloso para mí, yo que de verdad lo necesito…muchos lo tienen y no escuchan…solo oyen

Cada día crece el silencio en mi interior y escucho mas fuerte mi voz en mi mente.

Hoy, escucho menos que ayer, y no perderé mi tiempo hablando…escuchare tonadas mientras pueda, mientras la música bendita pueda hacerme feliz.

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Tú.

poemas de mis pasionesEn cada palabra que sale de mi boca expresando mis más profundos deseos, sueños y objetivos, describiendo la belleza y todo lo hermoso existente en este planeta, estás tú.

En cada pensamiento en el que mi creatividad aborda la más tierna esperanza y ve más allá del universo una luz que alumbrará la oscura soledad de mi conciencia, estás tú.

En cada lágrima que por felicidad esta derramada y que es el desahogo de mi alegría, en aquellas que han sido redimidas del dolor que una vez sentí y ya no siento más, estás tú.

En cada sentimiento que inunda mis entrañas y enloquece mis sentidos, que llena de libertad mis expresiones corporales al estar junto a ti, que hace a la caricia eterna, estás tú.

En cada momento inimaginable, en lugares de ensueños, lugares ocultos, donde esta mi futuro; donde esta mi descanso, donde puedo ser libre, donde yo soy importante, estás tú, porque eres la razón de cada una de estas cosas.

Solo tú, tan solo tú.

Hermosa Luna

de mis pasiones hermosa luna

La luna estaba hermosa en esa fría y oscura noche.

En noches así es cuando más te extrañaba y pensaba en ti. De repente sentí que me tocabas el alma y percibí que estabas conmigo en el cuarto, mirando por la gran ventana del segundo piso la hermosa luna que estaba en el cielo.

Me senté al lado tuyo, en la cama, pensé que me mirabas, sentí que tomabas mi mano, imagine tu cara tan hermosa.

Con una sonrisa en la cara me acosté junto a ti, dejando el frasco de pastillas vació en medio de nosotros, estaba cansado y somnoliento y cuando sentí que me iba a dormir, vi el reflejo de tu rostro frente a mí, y no me equivocaba, estabas sonriéndome, estabas allí, acompañándome, ya no te extrañaba y deje de pensar en ti, te tome de la mano y saliendo por la ventana deje mi cuerpo en mi cama.

Gracias a dios que no olvide cerrar la ventana por dentro antes de salir.

La luna estaba más cerca de nosotros esa noche…

Besos Internos

De mis pasiones besos internos

Cada vez que tengo la oportunidad y el honor de probarte, de besar tu boca de miel, de morder tu cuello suave y delicado, de probar tus deseados y tiernos pechos, es una sensación y placer únicos, es una extrema satisfacción de que te estoy satisfaciendo, es la plenitud del acto al pensar en ti como mujer y darte la prioridad en el sexo; pero cambiaría todo eso por darte un beso interno, esos besos prohibidos, besos deseados, que suben el morbo, que te dan vergüenza pero que anhelas con locura, esos besos que muerden, que rosan, que no duelen, te erizan y hacen que por momentos te vayas y vuelvas como boomerang.

Besos que sientes salir y entrar, esos besos que no quieres dejar de probar, que hacen que tu libido controle tu cerebro dejando salir a la fiera que llevas dentro, esos besos que sientes desde adentro y terminan afuera pidiendo con tus manos que no se detengan y empujando con tus piernas como que ya no quisieras…esos besos que me encanta darte, que no puedo dejar de brindarte, donde siento el calor de tu cuerpo y con la nariz mojada me quedo.

Besos que aprisionan tus labios entre tus dientes, mordiendo por el placer que sientes, esos besos que hacen que rasgues la cama, y que intentes acallar gritos con la almohada, esos besos que hacen que me duela la cabeza, por los tirones que me das cuando mi lengua muestra pereza, esos besos que terminan para empezar el acto principal de la cama al cual le llaman amar.

Vestido Rojo

de mis pasiones vestido rojo

Parado en la acera de aquel lugar de clase media, esperando a alguien, que al ver, me daría una sorpresa; su mirada y su sonrisa traviesa, su caminar o su presencia tan inquieta.

La noche negra que posada estaba, en donde volteo la luna mientras llegaba, aquella mujer cruzando la calle, con ese vestido rojo tan elegante.

Me miro, y suspire tan hondo como largo el tiempo que no la veía, y mi piel se erizó como piel de gallina, me dijo hola y sin más palabras, se monto en el taxi que nos esperaba.

Elegimos el lugar de cenar en el camino, pero no dejaba de mirar su sexy y lindo vestido, dejaba ver su piel por aberturas, que a mi vista se duplicaba en hermosura.

Sin importar el humo ni la contaminación, la ciudad no quitaba su dulce olor, dulce aroma que con placer respiraba, la fragancia a cielo que de su cuerpo emanaba.

Vi sus labios que resaltaban con el vestido, y me dieron ganas de pedirle un besito, pero no lo hice pues muy bien sabia, que esa noche junto a mí dormiría.

Fuimos a cenar hablo toda la noche, y yo entretenido solo la escuchaba a ella entre ese mar de voces, su lindo vestido resaltaba aquel lugar, por el color escarlata parecido al sangrar.

Se reía, me hizo reír, y esperamos muy tarde para poder salir, hacia un lugar que solo tendría, un baño, un mueble y una cama vacía.

La cama la llene con su cuerpo mientras entre besos quitaba, el hermoso vestido que su piel abrazaba, tratando de no romper en pedazos, aquella bella pieza que cubría su regazo.

En el mueble descansamos luego de hacer el amor, donde respiramos y nos besamos con furor, y allí mismo pensé comenzar la faena, de darle placer hasta que mi cuerpo muriera.

Acostado junto a ella, viendo sus labios carmesí, decidí besarle antes de sueño morir, con aquel vestido rojo soñé aquella noche, mientras tu cuerpo abrazo mi alma hasta el derroche.