Sexo Sentido

El tiempo se ha encargado de desgastar mi vista, quizás no pueda verte bien a una distancia considerable, tu elijes si te acercas más o si me pongo anteojos.

Mis oídos no son igual que hace unos años, la música en alto volumen con audífonos herméticos ha causado que mi audición vaya lentamente desvaneciendose, si deseas puedes hablar más fuerte para que pueda escucharte o puedes acercar tus labios y decirme lo que desees.

No importa nuestra condición, todo dependerá de tu punto de vista, del como haces las cosas y por qué.

Mientras decides lo anterior notarás que mis otros sentidos se han agudizado.

Se cuando eres tú sin siquiera verte, tu olor está impregnado en mi memoria y mi olfato canino te rastrea.

Conozco cada una de tus curvas, desde las que están en tu sonrisa, tus hombros y tus caderas, mi tacto desarrollo sensibilidad a tu piel, una dermafilia que suele agravarse cuando el tiempo pasa sin tocarte.

Sin embargo no hay nada en este mundo tan adictivo como tus besos. El Maná que reposa en tus labios y la suave textura de tu lengua hace que mi paladar alborote mis nervios y que todos mis sentidos, incluyendo los que ya no sienten tanto, se estremezcan y puedan volverse uno.

Aquí estoy, soy tuyo por completo, con mis virtudes y desaciertos, será tu decisión quedarte conmigo pero no puedes controlar  lo que sientes por mi.

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Pequeña princesa, gran maestra.

Hace un tiempo me di cuenta que podemos aprender grandes cosas de nuestro vivir diario, incluso de los más pequeños.

Después de que Siarah terminó de cenar, puso su platito favorito en una mesita cerca del mueble, yo estaba sentada allí y cuando fui a levantarme, sin querer, lo tire al piso y se rompió en varios pedazos.

princesa

Ella se volteó y vio su plato en el suelo, roto, y casi rompe a llorar; pero cuando vio que yo estaba sin saber dónde poner la cara o que hacer, dejó que me acercara y me abrazó, estiró sus brazos y me hizo levantarla.

Con sus ojitos brillosos por las lágrimas que se acercaban, me miró y me dijo: ¡Mami, te perdono! y me abrazó fuerte.

Esta acción tan sencilla de parte de una niña de 4 años, me hizo darme cuenta cómo somos los seres humanos cuando somos niños, y lo diferente que somos cuando nos hacemos adultos. Cuánto nos cuesta perdonar, y lo fácil que es para los niños dejar todo atrás y seguir como si nada sucedió. Hoy, mi hija de 4 años me dio una gran lección.

Historia contada por Genesis Ruiz (Paráfrasis)

“Gracias Reina de Picas

Algo mas que sexo.

¿Aun te da vueltas en la cabeza? ¿Aún lo dudas?

¿Cuántas veces tendré que decírtelo? NO-ES-SOLO-SEXO

nalgas

Imagino cuantas veces lo habrás escuchado ya, pero en mi caso tengo pruebas y razones ilógicamente creíbles para sostener mi argumento.

¿Recuerdas el día que nos conocimos? Por que yo no, siento que siempre te he conocido, tus gestos, tus señas, tu loca carcajada.

No soy bueno recordando cosas, sin embargo me pasan por la mente imágenes de momentos en que hemos coincidido en algún lugar: tocando tus manos sin mirarte, los besos robados, tu miedo para con mis impulsos de ponerte contra una pared de aquel vacío pasillo y mirarte a los ojos segundos antes de besarte como si de tu boca exhalaras el secreto de la vida.

Toqueteos, tus nalgas, mis erecciones y tus faldas…mis caprichos y tus juegos mentales; nuestras conversaciones, tus muecas y mis mordidas.

Sí, no negare que cogerte es uno de mis anhelos, sin embargo no el único, y quizás no el más importante de ellos; si así fuera no atesorara en mi memoria los secretos de nuestros encuentros furtivos que a besos apagamos encendiendo los demonios de los dos.

Sabes cuánto me gusta tu mirada, estas más que convencida que haces mi mente débil y caigo en tus abismos por mi propio impulso, Te aprovechas de que controlas mi lujuria a tu antojo y yo conozco de ti unos cuantos puntos débiles…aun así tienes muy claro que no es amor, sabes que somos nada y al mismo tiempo cuánto somos; la suma de tú y yo es un resultado misterioso e interesante.

¿Aun crees que es solo sexo? Si es así, dime ¿Porque aún no cogemos?

Reciprocidad 0

Gestos, besos robados, miradas, suspiros.

No serian nada, no tendrían ningún significado, solo serían eso…cosas; a menos que alguien más las tomara para sí haciéndolas suyas.

reciproco

¿En qué me convierto yo cuando todo lo que hago para ti es simplemente humo tenue que se esparce con rapidez en el espacio?

Dejaste de sonreír a mis bromas, mis señales son movimientos vanos, mis sonrisas solitarias no son correspondidas más que con un forzado desplazamiento de tu comisura derecha.

¿Qué paso? ¿Cuándo me quede queriendo solo?

¿Cuándo acabaron tus miradas coquetas?

¿Cuándo dejaste de reír con mis ocurrencias?

¿Cuándo dejaron tus mejillas de sonrojarse al darse cuenta de que con deseo te observaba?

Y no tengo más opciones que hacer nada, ni me atrevería a cuestionarte sobre el porqué.

No fuimos más que una aventura a medias, una fantasía que no encontró puerto y quedo varada en medio de un mar olvidado. Fuimos besos ardientes, fuimos capricho de lascivia, secreto brillante entre sombras.

Para ti, que eres heroína para mis labios, ya fui y no soy más.

Para mí, que fui tu travesura picara, eres y siempre serás.

Estas ganas quedan huérfanas de alguien que las reciba. Se rebosara mi lujuria por tener inspiración de una musa que se aleja.

Este deseo no lo quiero, no lo pedí y aun así te anhelo.

¿Qué más soledad que sentir por alguien que poco a poco deja de sentir por ti?

La Misma Luna

“Con la misma mirada con la que tuve la suerte de conocerla, me esperaba”

luna

Su rostro mas bello que nunca y con una sonrisa de sorpresa me recibió, con un abrazo que extrañaba.

Era ella, la luna, mi luna…no mia por que me pertenece, sino todo lo contrario. Ella se había quedado con muchas partes de mi: Algo de mis energías, parte de mis pensamientos y unos trozos de mi alma se habían esparcido por la faz de su superficie.

Su cara de niña, su luz reluciente y su voz de viento suave, trajo a mi mente hermosos recuerdos.

Desde su cielo me hablo de sus tristezas, desde mi tierra le hable de mis temores…la luna y el lobo hablaron por horas como si fuera la primera vez, como si no hubiese habido tantas noches nubladas que los separaron.

Ella menciono sus conquistas y el susurro sus derrotas, entonces el lobo la vio tan cerca que intento acercarse e intentar tocarla…pero como todo, eso tampoco había cambiado, al final ella seguía estando en su cielo y el lobo condenado a la tierra.

Era la misma luna, hermosa, tan distante y tan cercana; cuidando sus heridas y las heridas que un lobo lunático pudiese causar, el lobo que había tratado de alcanzarla otras veces en noches equivocadas. Pero esta vez; aunque la noche era perfecta y su luz era mas brillante, aun cuando el lobo la miraba con ternura y guardaba sus garras para rozar con suavidad sus energías; la luna dijo no.

Entonces el lobo comprendió que siempre la iba a sentir cerca pero, quizás, nunca podrá alcanzarla.