Necesaria Esclavitud

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En aquella plaza, entre la muchedumbre, en la esquina entre el yugo y la esclavitud necesaria, trabaja sin parar aquel que ha tocado mas pies que nadie.

Con la cabeza mirando el suelo y el polvo que les dan forma a sus clientes, espera a que algún calzado sucio pise su caja.

Decenas de personas lo hacen, algunos a crédito por la longevidad y repetición que se han visto. Ya conoce sus mañas, sus caprichos.

Al señor del saco no le gusta que le toquen los tobillos, si no, no da propina. El señor de la tienda de tattoos no los brilla, para ser símil con los gris de su vestimenta.

Con cadenas invisibles que lo amarran a aquella caja llena de trapos, aquella que no lo deja vivir, ve a los demás viviendo, comparten con amigos, sonríen por que cambiaron de trabajo, porque lo dejaron, por que se graduaron…y el, allí.

A veces mira la cara de las personas a quienes sirve, los ve hablando por teléfono tan apurados, tratando de comerse el mundo sin percatarse de las cosas pequeñas que, como las células, dan forma a las cosas grandes. Los mira y piensa: “Daria lo que no tengo por ser libre como ellos”

Quizás no sepa que solo entraría a otra jaula más grande, pero se conformaría con eso. Con más opciones, con mas decisiones que tomar, es mejor que tomar aquella caja cada madrugada y esperar que el polvo haga el trabajo sucio para que las personas piensen en limpiar los zapatos.

De seguro, si tuviese aquella vida después de esta, no perdería tanto tiempo limpiándose el calzado.

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Juzgar: Absurdos e Ignorantes

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Jueces y dioses se creen al juzgar a los demás por tener una opinión, una idea, un sentir diferente al de la masa…

-Me juzgan por mi falta de educación, sin saber que no tuve oportunidad de estudio.
-Me juzgan por que no creo en su dios, sin saber que para mi es tan importante como el de ellos.
-Me juzgan por que simplemente no creo en ningún dios.
-Me juzgan por que no me gustan las personas de sexo opuesto al mio, sin saber que no se sentir de otra manera.
-Me juzgan por que no toleran que alguien sea diferente.

Me juzgan por que en algún aspecto no soy como la mayoría, por que expongo mi propia opinión, por que tengo menos limites, por que mis tabúes son pocos, por que mi soliloquio es todo lo contrario al de ellos y a veces ni siquiera eso.

Y a ellos quien los juzga…?

Pues deberían ser ellos mismos.

Tu que crees en un dios de quien no sigues sus reglas mas básicas, siendo hipócrita y mintiéndote a ti mismo.
Tu que eres ateo y sientes un fanatismo que te vuelves un religioso negando religiones.
Tu que te mientes y temes que los demás te vean como de verdad eres.
Tu que a pesar de haber tenido oportunidad de educarte eres una un homoerectus en involución.
Usted que vive con una doble moral que lo deja exhausto al final del día.

Juzgarse usted mismo, señale su dedo apuñalador a su sien y mientras se mira en el espejo trate de mejorar su vida y ser mejor persona…

Yo seguiré siendo; sea cristiano, budista, satánico, ateo, homosexual, analfabeta; el extraño que piensa estupideces, el idiota que cree en que hay algo mas que piel.

Quien sea que fuese en esta u otra vida lo seré, pero seré yo mismo.

Aquel que desea practicar el altruismo cuando puede, el que dice lo que siente, el filántropo empedernido, el artista mediocre que siente liberar su alma en cada verso, en cada foto, en cada historia…en cada sentir.

“Seré yo, por que no vale la pena esconderme de los demás, aunque me juzguen”

“…nada me faltara”

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Fue rápida la menara de pasar en frente de aquella pared. Aun así pude notar que debajo de aquel letrero yacía con vida un hombre que apenas existía.

Su tez oscura contrastaba con el blanco de aquella pared de la cual recostaba su espalda al acostarse. Encima de un cartón corrugado tocándose la panza. Casi escuché como sonaron sus tripas y dolían sus entrañas.

Su cara no era triste, era de alguien que ya había levantado la bandera. La esperanza se había ido de su rostro hacía mucho tiempo, alguien que no tenía que perder y no esperaba poder ganar.

En dirección al parque Independencia me dirigía para hablar de poesía, no pude dejar de notar aquella escena que frente a mi paso como ráfaga, dejando los detalles intactos en mi memoria.

Una coincidencia muy interesante y enigmática a la vez, aquel hombre acostado estaba debajo de un epitafio que decía: “El señor es mi pastor, nada me faltara”

Requiem a la sensibilidad humana

InsensiblePues, esta vez pensando en los cambios que ha tenido la sociedad en estos últimos años, me permití preguntarme en un momento: ¿Quedara sensibilidad en el hombre?

El hombre de hoy día es incapaz de prestar atención en los detalles, el sufrimiento, el dolor o el sentimiento de las personas que lo rodean.

Se burla de las desgracias ajenas, y la palabra “Conmoverse” no existe en su diccionario. Ver gente morir porque alguien más lo decidió, es solo una noticia. Ver personas pasando hambre no es más que un cintillo en la parte baja de su televisor, saber que mientras los líderes de cada pais se hacen más ricos, es más que seguro que mucha gente se esté haciendo más pobre. No les interesa mientras “YO” este bien.

En el interés del hombre no están estos “por menores” cada hombre vive para sí. No saben amar sin orgullo, no saben querer sin esperar algo a cambio, no entienden lo que es servir ni ayudar a alguien que lo necesita solo porque no ven algún beneficio en el acto noble.

Lo material, al parecer, ocupo el lugar en que debía habitar la sensibilidad.

Y es que si no hay condescendencia ni con su propia raza, pobre de aquella naturaleza antropofoba. El egoísmo, la inconsciencia y la estupidez de la raza humana se encargan poco a poco de destruir su propio hogar, por el simple hecho de obtener dinero y/o poder…cosas que perderían razón de ser si nuestro planeta muere.

El hombre matando al hombre, a niños, mujeres…y aun se atreven a decir, sin un ápice de vergüenza, que los animales son peligrosos, salvajes y sin alma. El animal podría decir de manera más resumida lo que es el hombre: “Una gran bola de egoísmo metida en un saco de piel insensible”

Benditos sean aquellos que de una forma u otra, no tienen esta clase de problemas narcisistas en extremo y aun son libres de tener esa sensibilidad humana que se duele, que sufre y que piensa más en *“el dolor que nos une y no en las diferencias que nos separan”*

*(Parafraseo) Canción: Mi credo – Sharif Fernandez/Rapero y poeta español

Morbo

morbodemispasionesHablando con una amiga en el metro, le explicaba los beneficios de conocer su cuerpo y mente antes que otros; su sexualidad y partes intimas.

Note que al mencionar la palabra vagina o clítoris, su timbre de voz bajaba y me llego a la cabeza la pregunta cotidiana: por que?

Usando la lógica y viendo que al hablar ella miraba a todas partes, llegue a la conclusión de que es la sociedad, aunque suene muy trillado, la que engendra ese temor a hablar de sexo y sexualidad libremente.

El morbo. La gente tiene ese pensamiento de que no es prudente hablar de sexo en publico como si fuese ilegal hacerlo.

Suelo llamar a las cosas como son y es increíble que para mencionar las partes intimas del cuerpo humano tenga que tener ese cuidado vergonzoso al hablar.

¿Por que si la gente es la culpable de que exista el morbo por causas de sus tabúes, gente como yo es tildada como inmoral?