Trepidación Cardiaca

ventana

Entré a aquella casa luego de tocar tres veces; la lluvia me obligó a hacerlo.

Aquella noche de octubre un diluvio, al parecer molesto, caía sin reposo ni tregua, como una cascada llena de ira.

Al entrar llamé para saber si había alguien, pero la casa tenia aires de estar vacía.

Saqué de mi mochila una toalla para secarme, suerte que esta era impermeable. De pronto, una sensación de ser vigilado activó mis reflejos y giré mi cabeza hacia la mesita de una sala a medias oscura.

Dos cigarros quemados a mitad dentro del cenicero, un marcador rojo y una foto.

Aquella foto fue lo que más llamo mi atención, la casa que presentaba la fotografía era donde me encontraba, lo supe por el estilo que tenía el cucurucho.

Me acerque a la foto para escudriñar mejor de que se trataba y saber lo que quiso captar el artista que la tomó.

La casa, de frente, donde se podían ver los grandes ventanales del segundo piso, aquella puerta angosta, aquella planta de enredadera que cubría y abrazaba la mitad de la pared.

En una de las ventanas, a la derecha de la foto, una al lado de la otra y de pie, estaban dos niñas.

Ambas vestidas igual, cabello lacio, ojos claros, gemelas idénticas, solo que al mirar detenidamente la foto se podían diferenciar.

La niña de la derecha tenia una leve deformidad en el rostro, como una quemadura superficial que logró marcarla; me acerqué a la foto mas y enfoque mi vista, momento perfecto para que cayera un trueno que hiciera que se apagara la luz y que yo me estremeciera.

Saqué un foco de bolsillo que engancho a mi llavero y, que por fin, después de mucho tiempo, serviría para algo.

Mayor fue mi espanto cuando al alumbrar la foto, una de las niñas no estaba.

La niña de la izquierda estaba mirando hacia tras, por encima de su hombro, al tiempo que unos pasos comenzaron a escucharse en las escaleras que daban al segundo piso.

No podía dejar de mirar las escaleras y no quería dejar de mirar la foto…cuando los pasos estaban tan cerca de bajar las escaleras que daban con la sala, el miedo me inundó y en un último intento por entender lo que pasaba, mire la foto; como si fuese un hechizo, aquella niña que quedó en la ventana me miró y sonrío. Se escucho un paso detrás de mí y volteé.

Autor: rguerreroc89

Amante del arte, Poeta, Fotógrafo, Filántropo, Actor y un gran admirador de la mujer y la naturaleza. Art Lover, Poet, Photographer, Philanthropist, Actor and a great admirer of women and nature #OpenMind #Actor #Fotografía #Poesia

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