Horas Extras

29 Jun

Eran ya las 5:00pm de la tarde, hora en la que debíamos estar camino a casa, pero ese día ameritaba quedarse un poco más para terminar la faena con buen pie.

sesso-ufficio-1217

Los compañeros de trabajo que siempre llegaban apresurados pero se iban pacientemente, se alistaban para dejar la oficina con premura.

En aquel inmenso departamento, de cubículos anchos; nos encontramos solos sin darnos cuenta, hasta que percibimos el silencio, entonces sentí que me miró con un temor tierno al saber lo mucho que me gustaba y lo atrevido que era.

Trató de ocultar sus pensamientos para no darme motivos de querer tentarla, pero al parecer no imaginó que desde antes, eso estaba en mi mente.

Seguimos viendo la computadora, analizando un proceso que comenzó a dejar de ser trabajo cuando toqué su mano, que estaba encima del mouse, para mostrarle un punto importante en la ventana…el botón de cerrar.

Estaba a sus espaldas y ella con labios levemente temblorosos volteó y preguntó:

– ¿Qué estás haciendo?

– Aprovechar las oportunidades _Dije. Estar a solas contigo es casi imposible. _Y me acerqué tanto a su boca que pude sentir su fresco aliento.

A unos pocos centímetros estaban nuestros rostros, eran tantas las veces que yo tomaba la iniciativa de robarle besos que, esa vez, quise que fuese diferente. Me quedé ahí, mirándola, tratando de entender que decían sus tiernos ojos oscuros.

Sus ojos nunca hablaron, solo se cerraron y los que hablaron fueron sus labios; carnosos, suaves…toda una delicia. Los bese lentamente, me tomé mi tiempo para aprender su textura y, como lluvia fresca y repentina; su respiración se estremeció

No quise darme prisa, no apresuré el momento.

Entre besos se dio vuelta completa, aún sentada en aquella inerte silla de oficina; le ayude a levantarse. Aún entre besos lentos y mágicos pude tocar su espalda tibia y sentí sus tiernas manos en mi rostro.

Era casi un sueño hiperrealista, era una etérea sensación de lo infinitamente finito que puede ser un beso.

Una falda corta, negra y de tela fina; abrazaba su esbelta cadera, y aunque su busto no era demasiado, el botón que escondía su pecho parecía forzado en su trabajo.

No sé el momento exacto en que aquel botón fue despedido, pero no duró más de dos segundos el recorrido que hicieran mis labios desde su boca hasta sus senos.

Sus manos se hicieron con mi nuca y, con suaves movimientos, ayudaba a mis acciones.

Hábil con las manos, pude quitar con facilidad el resto de los botones de su camisa y la misión fue completada con éxito. En sus senos mis labios forjaban un lazo de deseo y ella me hacía saber que le encantaba empujando mi rostro hacia su pecho tierno.

Con paciencia de maestra, quitó uno a uno los botones de mi camisa, mientras yo dividía esfuerzos en comer cada esfera; cuando al fin pudo terminar tomó mi cuerpo y lo unió al suyo con una desesperación tan pasiva que nuestro calor se hizo uno.

Su cuerpo tibio enloqueció mis hormonas y fue casi imposible controlar mis ganas de ella.

Mis manos, que tocaban sus nalgas cuasi perfectas; se escondieron debajo de fu falda, toque su piel de seda.

Sentí su sentir, su pecho palpitaba casi tan rápido como el mío.

Al parecer mis manos en sus piernas quitaron toda pared que frenaba su descontrol e hizo volar mi cinturón, como fiera entro sus manos a mí entre pierna y notó cuanto me gustaba tenerla entre mis brazos.

Su rostro, que normalmente era de un ángel y un tierno felino, había cambiado a una tigresa con toques picaros.

De un momento a otro, ella tenía el control de todo, bajo mis pantalones y mirando fijamente a mi rostro, tocó mis nalgas y sonrió. Una sonrisa que decía: Juguemos.

Con una mano empujó todo lo que en su mesa de trabajo estaba, me arrastró hacia ella que estaba ya sentada en aquel espacio vacío.

Tomó la iniciativa, el control y la propiedad del momento y como si mi sexo fuese suyo, sin dejar de mirarme; lo tomó en sus manos y llenó su templo de mí, y en ese momento aprendí lo que era la relatividad temporal.

No hubo movimientos, sólo nos sentimos unidos por unos momentos, disfrutamos del estado de estar tan cerca uno del otro que sentíamos nuestras vibraciones, nuestros latidos y la velocidad de la sangre en nuestras venas.

Nos besamos mientras de forma natural mis caderas se columpiaban y dentro de ella había una fiesta cuya música salía por su voz en forma de gemidos.

No cerramos los ojos, solo para pestañear; y entre el vaivén de nuestros cuerpos intentamos conocernos a través de miradas.

Su mirada desvelaba su naturaleza salvaje de mujer, mis ojos no sé; estaban dentro de los suyos.

Mientras el nivel de calor subía desmedidamente, se abrazó a mi pecho como si creyera caerse. Mordió mi abdomen; quizás de placer. Sus uñas se clavaron en mi espalda baja y podía escucharla decir palabras entrecortadas.

Yo por mi parte, estaba en una quimera entre sus mordidas feroces y sus piernas mojadas.

Y como pensar claramente si el orgasmo estaba a la distancia de un suspiro.

Y es que no lo vi llegar, y ella no lo vio venir. Aquel impulso que salió sin pensarlo. La consecuencia de sentirla por no sé cuánto tiempo. Pudieron ser minutos, horas, días…no importa, fue una realidad paralela donde el tiempo no existía.

Sentados en la silla, cansadamente felices; frente a una computadora suspendida descansábamos del éxtasis que sentimos hacia minutos.

Ya con ropa puesta y extasiados de hacer travesuras, el corazón casi nos salió del pecho cuando escuchamos el sonido de llaves detrás de la puerta y alguien que gritó al abrir: “Hay alguien aquí”

Jugando a Besar

8 Jun

– No debemos. _Susurro mientras con miedo me miraba.

sexo_en_la_oficina

– Lo sé, pero ¿qué puedo hacer si lo deseo? _Mi corazón palpitaba casi tan rápido como el de ella y solo se escuchaba eso y nuestra respiración, que en armonía susurraba que estábamos a punto de besarnos.

– También lo deseo. _En su voz se escuchaba una derrota. – Pero no es correcto.

– ¿Y que lo es? ¿Ahogarnos en la decisión de hacer lo que sentimos o seguir nuestra razón? Pues, me doy por vencido. _Terminando estas palabras me acerqué tan rápido y suave que apenas le dio tiempo a cerrar los ojos antes de juntar nuestros labios en un beso desconocido y nuevo, con aires de aventura.

La suavidad de su boca era tal, como aquel aire que mueve las llamas de una vela sin apagarla.

Nuestras narices conocieron su temperatura y se hicieron amigas por unos segundos.

Fue un tiempo muerto donde solo había carne viva en nosotros; el calor de su aliento fue agua fresca que deleitaron mis sentidos.

Solo 5 segundos bastaron para ella, en 5 segundos decidió que ya no necesitaba besarme más para saber que le gustaban mis besos, aunque para mí no fueron suficientes.

– Por favor, no vuelvas a hacer eso.

– ¿Por qué? _Pregunte con cara de saber la respuesta y una sonrisa malévola en mi rostro se lo hizo entender.

– Porque me gusto, pero no es correcto. _Se repetía, era lo único que tenía para frenar sus deseos de seguir.

– Entonces no los aceptes, si cuando te beso respondes a mis deseos tenemos cada uno la mitad de la culpa.

– No sé si pueda.

– Entonces ríndete, aunque tu lucha hace más interesante el juego.

– No tendrás oportunidades de actuar.

– Las inventare, me encanta jugar contigo. _En este momento su mirada cambio, era más fuerte, como si ella estuviese llevando el control y no yo.

Me empujo con las yemas de sus dedos en mi pecho y retrocedí como si me empujara el viento más recio que haya sentido. Cuando mi cuerpo toco la mesa entonces se me acerco y mirando cara parte de mi rostro dijo: “¿Y cómo sabes que no soy yo la que está jugando contigo?”

Sonrió coqueta y dejo el salón, ni siquiera miro hacia atrás.

Después del Tono

12 May

 

Un vino tinto, dos copas y con poca ropa. Así me esperaría esta vez.

Que combinación tan perfecta.

IMG-20141126-WA0120

El sol caía lentamente en el horizonte, podía verlo desde donde estaba; una monocromática y aburrida oficina. Sillas, mesas y escritorios no deberían ser más importantes que esta noche.

Tres llamadas sin respuesta, dos mensajes de voz en mi bandeja y una mujer esperando en un departamento, con labios carmesí y lujuria bien afilada.

Pude imaginar su rostro al contestar mi llamada. Ya era tarde, la luna compartía su luz en las calles mojadas por la llovizna.

Con una voz apacible, a pesar de estar esperando, preguntó por mi llegada, pero no fue la respuesta que esperaba. Mi negativa por razones de negocios no la saciaba. No era de su incumbencia mi trabajo, ni mis negocios, mucho menos mis jefes; a ella solo le importaba mi compañía, mi cuerpo y mi sexo.

Aun así no discutió, no se exaltó, ni siquiera subía la voz…solo colgó tras decir: Descuida.

Quede escuchando el tono de la línea unos segundos antes de mirar mi celular y reaccionar; darme cuenta de que había desperdiciado la noche, la lluvia y la luna; junto con el vino, las copas y su ausencia de ropas.

Y ahí estaba, sentada, tan borracha como tranquila.

Mirando la luna por la ventana y pensando en ella misma.

Era la segunda vez que la dejaba esperando y sabía que era la última vez que me esperaría.

Dejo la Copa en el piso y abrió su agenda rayando con premura sus hojas…ahora tenía tiempo libre pero no era para malgastarlo conmigo.

 

Mi Credo

31 Mar

Como consecuencia de las muchas veces que la gente me pregunta sobre mi preferencia religiosa he decidido contemplar este tema personal en este artículo.

credo2

Antes que nada quiero expresar que veo el mundo con el ojo de un relojero; cada persona es una pieza de un gran reloj; cada una sirve para algo que, quizás; otras no. Cada quien tiene una función, pero lo mejor de todo es que cada pieza es única.

Así como son nuestros sentidos es la forma de pensar de las personas. Para la vista no hay otra cosa que exista si no la luz; los colores, formas, contornos…luces y sombras. Seria todo lo contrario al tacto, el mismo solo conoce lo palpable, ignorando todo lo que no esté pegado a él. Conoce un mundo casi plano, donde las cosas solo existen cuando pueden tocarse.

Los sentidos del olfato y el oído son aún más etéreos, solo existe para ellos lo invisible, los olores y el sonido respectivamente, cosas que; aunque no puedan tocarse ni verse son tan reales que pueden hacer sentir a nuestro cuerpo una inmensidad de sensaciones (Muchos dirán que así es dios)

Para finalizar con esta metáfora está el gusto; y este es como dice su nombre, depende más que de sus características, del gusto de la persona misma.

Cada persona piensa diferente sobre cada tema y todo de acuerdo a su punto de vista y/o su conveniencia.

En mi caso, el tema religioso es un tanto cuestionable. Así como el sentido del gusto, cada persona busca lo que le gusta o lo que está acostumbrado a ver y se hace parte de su vida aquella elección. Muchas veces el problema está en el vicio de aquel sabor que conoces y te abstienes de buscar un sabor que te haga sentir más tú.

Dejemos las comparaciones. Es simple, no pertenezco a ninguna religión:

  • No soy católico (Aunque tienen una organización increíble)
  • No soy adventista (Al menos estos son muy estudiosos de su doctrina)
  • No soy evangélico (Con mucha ignorancia dentro de sus feligreses, fervientes sin tacto en muchos casos)
  • No soy mormón (No sé mucho de estos, pero son económicamente poderosos)
  • No soy hinduista (Me agrada la forma en que tratan con la energía y la humanidad)
  • No soy Gnóstico (Aunque sus doctrinas son interesantes)
  • No soy budista (Pero su filosofía es una de las que más me agradan)
  • No soy ateo (Para algunos pocos se vuelve una religión mas)

En conversaciones con amistades de cualquier religión sale a relucir la pregunta ¿No crees en Dios? Y mi respuesta siempre será: “No de la forma que la mayoría cree en un dios”

Pertenecí por 3 años a una congregación religiosa donde, como estoy acostumbrado a hacer, me destaque por la entrega que me propuse tener, pero; a diferencia de la mayoría de mis compañeros de culto yo si tenía dudas, preguntas y contradicciones a las que le buscaba otra respuesta que no fuera: “Porque dios así lo quiso”

Mi búsqueda, mis perdidas, mis fallos, mis aciertos…el camino recorrido, son culpables de lo que creo hoy en día.

¿En que creo yo entonces?

Humanismo

Una sola raza

Muchos lo llaman Naturalismo, filantropía o humanismo; pero como todo en extremo hace daño tomo mi razonamiento humano y mis sentidos como base para creer en varias cosas, que aun sin explicación para muchos, para mi si existen y son causantes de cada pausa o movimientos en el universo.

Creo en mí, en mi mejoramiento como ente social y humano; creo en los demás de igual manera. Solo nosotros somos culpables de la situación que nos rodea y cada una de nuestras decisiones trae su consecuencia y repercusiones, esto es lo que mueve al mundo.

¿Quién o que es “dios” para mí?

Una pregunta ¿Alguno de ustedes ha sentido esa energía que nos da fuerza cuando alguien cree en nosotros y aceptamos como verdadero el hecho de que podemos lograr algo que nos propusimos?

Esa energía que nos mueve, que nos hace decir sí o no.

Eso que nos hace atrevernos a intentarlo, a hacer algo bueno por nosotros o por los demás; hacer lo que creemos correcto cuando reconocemos que todos somos humanos y que venimos de la misma cadena de ADN y por tanto deberíamos cuidarnos el uno al otro.

Eso es para mí lo que las religiones le llaman “dios”

La bondad

El altruismo

La empatía

La humildad

Cosas que tampoco son palpables, pero, son más reales que muchas personas.

Siempre he tratado de ser muy tolerante respecto al punto de vista de los demás sobre lo que sea. He tenido la dicha de conocer personas de toda índole, desde drogadictos hasta importantes personas de negocio y en ambos casos el respeto al tratarlos fue igual.

Tengo muchas amistades y conocidos que son gays, lesbianas, católicos, evangélicos, ateos y quien sabe que más preferencias sexuales o religión tengan. Eso a mí no me importa. Lo que si me importa es lo real que esa persona sea con ella misma y el trato que tenga hacia los demás.

Personas intolerantes e hipócritas (Que normalmente son ignorantes cerrados en una idea implantada sin ser razonada) son un mal para nuestra sociedad sin importar religión, preferencia sexual o raza.

Personas que son muy creyentes al momento de aceptar la homosexualidad como una opción más de la genética humana o la decisión de aborto en casos con extremas consecuencias a posteriori al parto; pero, no conocen más que unas ideas vagas de lo que es la religión que profesan o adaptan a sus vidas un 2% de lo que enseña su religion.

Para colmo esas mismas personas son peores humanos que las personas a las que juzgan y critican por como son y por lo que creen.

El humano que niega su propia naturaleza está muriendo por dentro, lo único que es válido mutar son esas energías negativas, esas decisiones que, a pesar de saber que muchas personas saldrán perjudicadas y heridas sin que valga la pena, son tomadas por narcisismo,  egolatría, envidia y maldad.

Nunca he querido que las personas que conozco dejen de creer en lo que creen, es parte de la vida creer en cosas diferentes, es lo que da matices y colores a nuestra coexistencia; pero, si esto nos daña como raza, entonces es preferible cortar los lazos religiosos.

La fe es verdadera, hay que creer en algo para tener fuerzas y seguir, para tener motivación y continuar. Mi fe está en el cambio, en el mejoramiento del yo. En ayudar, en compartir el dolor y avanzar.

Creo en nosotros como raza humana, si todos pensaran en el bien de los demás y no en el propio por encima de cualquier consecuencia ¿Crees que el mundo estuviese cómo está?

Si contestaras a esta pregunta basándote en una religión y no en tu razonamiento natural, entonces no tendrás la respuesta correcta.

Esto es en lo que creo.

Sharif – Mi Credo

Bendiciones.

Sonreír de Nuevo

2 Mar

Sentado en aquella roca, mirando más allá del horizonte, donde una brisa fríamente mágica tocaba mi rostro.

Delante un precipicio hermoso terminado en praderas ante la falda de una cordillera y detrás, el camino a casa cruzando el otoño más colorido.

Y es donde te vi en mis sueños muchas veces.

En medio del precipicio, levitando cual fantasma aparecías desnuda ante mí, aunque no a mi alcance.

Me levantaba y trataba de estirar mis brazos para tocarte; decía tu nombre a voces para despertarte, pero no lograba mis intentos.

En un momento abriste los ojos y te posaste en el aire frente a mí, con un esplendor en tu cuerpo; un cuerpo de piernas hermosas y robustas, caderas anchas y cintura deseable.

Un cuerpo con senos afrodisíacos, con rostro exótico y ojos deslumbrantes.

Salía del canon de belleza implantado por la realidad, era mi sueño y aunque no era real el lugar donde nos encontrábamos ni la situación que vivíamos, tu cuerpo si lo era.

Te acercaste a mí así como cuando los dioses aparecían ante los débiles humanos, haciendo temblar mis piernas e imaginar tantas cosas bellas.

Tocaste tu cálida frente con la mía y mirándonos sonreímos y un vínculo hermoso se forjo entre nuestras almas.

precipicio

Prometimos querernos para siempre solo con una mirada.

Prometimos amarnos de la manera más extraña.

Algún día faltaré al encuentro, pero no dejare de quererte, algún día me quedaré sentado en la roca esperándote pero sé que no dejaras de amarme.

Y que es aquel sueño sino una metáfora de nuestra realidad.

He de dormir esperando aquel viaje que me lleva a ti en algunas de mis noches y despertaré con la esperanza de poder tocar mi frente con la tuya y sonreír de nuevo.

Deja que hable el Corazon

Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando.

-NINFAAEEROTICA-

Un blog de fantasías, deseos y experiencias sexuales.

Perestroika

No estamos afiliados con Mikhail Gorbachev

Dulcería de Secretos

Cuéntame el tuyo

joseluiscortina's Blog

A fine WordPress.com site

El blog de Eduardo León

Digo verdades incómodas ante las mentiras reconfortantes

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.402 seguidores